7/10/07

TRAMPOLÍN

TRAMPOLÍN

Hace unos días salió a la calle un nuevo periódico de tirada nacional. No es mi propósito valorar aquí ese nuevo diario. No es que tenga reparos en ponerme a ello por publicar semanalmente una columna en este periódico. En ese aspecto considero que, desde aquí, tengo libertad absoluta para hablar de lo que me da la gana. Incluso sobre otro periódico. Cosa que agradezco. Pero sé que si pongo en solfa al nuevo periódico el lector puede pensar que quiero machacar a la posible competencia. Y si lo alabo, el leyente pensará que les estoy echando los tejos. Para ver si me contratan y mis columnas pueden así ser leídas hasta en Almería. En cualquier caso, y ya en serio, lo que sí tengo claro es que me parece de especial interés para los lectores cercanos hablar de los dibujantes que ese nuevo periódico de tirada nacional ha contratado. Porque el periódico podrá ser bueno, malo, regular. Y los dibujantes podrán ser buenos, malos o regulares. Pero el hecho notorio es éste: cuatro de los cinco historietistas que el nuevo diario ha fichado para llenar sus páginas diariamente son dibujantes que publicaron -y actualmente tres de ellos publican- en la publicación dedicada al cómic que tiene su sede en nuestra ciudad. Me refiero a la revista TMEO. Mauro Entrialgo, Santi Orue, Bernardo Vergara y Manel Fontdevilla son “temeistas”. Y quiero que eso conste en acta. Tanto Orue, como Entrialgo, son vitorianos. Muchas veces estos dos profesionales de la historieta me han contado lo mucho que les ha costado buscarse la vida por estos lares. Aquí siempre han tenido problemas para ser recibidos, atendidos, apoyados. Nadie es profeta en su tierra, dice el refrán. “Ya está Larrimbe con la misma monserga de siempre” diréis los que estáis leyendo ahora mismo estas líneas. Pero la realidad es la realidad: el hecho de que un medio de comunicación de ámbito nacional seleccione a esos dibujantes es un triunfo para TMEO. Porque ha servido de trampolín a muchos dibujantes que han trabajado para ella. Para esa aventura editorial gestionada desde una asociación que nunca ha recibido un sólo euro de dinero público. Que nunca ha insertado publicidad de las de las grandes empresas que todos conocemos. TMEO lleva veinte años en kioscos, librerías y, principalmente, bares del Estado. Aunque dos terceras partes de sus ventas se concentran en Euskadi. TMEO fue la primera publicación del ámbito nacional que empezó a funcionar gracias a la inserción de anuncios de pequeños bares y comercios. Algo que hoy en día nos parece habitual hace veinte años no lo era. Y ahí siguen. Y la mayoría de esos anunciantes llevan cuatro lustros apoyando la revista pagando religiosamente su anuncio. Eso es militancia.
Y este año, y dentro de dos meses, el Salón de Cómic de Getxo, y con él su ayuntamiento, rinden un homenaje a esta revista. Por sus logros. Esperemos que por aquí algunos tomen buena nota de ello.

Iñaki Larrimbe. Diario de Noticias de Álava. 5-10-07

6 comentarios:

galais dijo...

Guapamente.
A mí me ha emocionado el encontrar tan buen humorista gráfico en el periódico. También me ha parecido bien que tengan apartados fijos de historia y ciencia.
Pero en general, me ha parecido un mal periódico. Es más maniqueo que La Razón y El País. Es terriblemente "antiPP" y "prozapatero", sin complejos. Tanto que a veces se insulta a la inteligencia del lector.

Y además creo que tiene los días contados, pero bueno.

Marnofler dijo...

Alabamos la elección de los dibujantes, si cierran esperemos que no se queden sin cobrar.

Anónimo dijo...

atracar a esos gañanes,hombre, ya que lamen tanto culo se merecen que alguien les quite sus bienes y los reparta entre los del tmeo,como robin jud y tal.

molina dijo...

Igual me paso de listo, pero creo que el primer fanzine en insertar anuncios de bares no fue el Tmeo sino el "Kaspa de Rata" del Calvo.
En cualquier caso yo también me alegro que este periódico tenga tanto tmeista como colaboraor.

Mauro dijo...

Moli: Te pasas de listo. Creo que Larri se refiere a que el TMEO fue el primero que realmente empezó a funcionar bien basando su organización en ese sistema. Lógicamente, precursores que incluían tímidamente algún módulo hay varios. Sin ir más lejos: todos los fanzines cuyos responsables los abandonaron para fundirse en el TMEO. Por ejemplo: Octopus llevaba haciéndolo desde el 83 en Vitoria, Hamelín un poco antes en Pamplona y Apurto un poco después en Bilbao. El Kaspa es posterior a todos ellos.

Mauro dijo...

Apurtu, quería decir.